14 de abril de 2011

El FBI se une a la búsqueda del asesino en serie de Long Island.


Se le atribuye la muerte nueve personas, cuatro de ellas prostitutas.

Agentes de policía neoyorquinos, en la escena del crimen
Agentes de policía neoyorquinos, en la escena del crimen.- SPENCER PLATT (AFP)

Las autoridades estadounidenses están intensificando la búsqueda del posible asesino (o asesinos) en serie de Long Island, al que podría atribuirse al menos nueve muertes (cuatro prostitutas y otras cinco personas aún sin identificar). El FBI se ha unido a la investigación y desde ayer varios buzos rastrean el agua de playas agrestes y poco transitadas donde desde diciembre se han encontrado 10 grupos de huesos, nueve de ellos identificados como humanos, según EFE. Los dos últimos hallazgos, que se produjeron esta semana, coparon la atención de la prensa de toda la nación, pero la policía todavía investiga si todos los casos están relacionados, según The New York Times.

El rastreo del terreno se reforzará, además de por el mar, también por el aire. El FBI aportará aviones y helicópteros que fotografiarán el terreno en alta resolución, para facilitar la localización de otros posibles restos humanos, como anunció Richard Dormer, responsable de la policía del condado de Suffolk, donde se han encontrado a las víctimas.


 
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Lo que comenzó como una operación de búsqueda de una mujer desaparecida -que todavía no ha sido localizada- ha crecido considerablemente a medida que han aparecido más víctimas y ha aumentado la inquietud entre la sociedad estadounidense al tratarse presumiblemente de un asesino en serie que emplea sistemáticamente las mismas pautas. Se especula, además, con la posibilidad de que el homicida sea un exagente de policía o alguien relacionado con las fuerzas del orden.

Dormer parece no tener ninguna duda de que los cuatro cuerpos identificados como mujeres que anunciaban sus servicios como prostitutas en la página de anuncios clasificados Craigslist, encontrados en una franja de playa desértica en diciembre, fueron dejados allí por "la misma persona o personas". Sería "demasiada coincidencia" que hubiera sido de otra forma, reconoció.

Todavía no se ha encontrado una conexión directa, sin embargo, entre esos hallazgos y los más recientes, de marzo y abril. Los restos de las cuatro prostitutas identificadas estaban envueltos en sacos de arpillera, mientras los otros cinco, que podrían llevar tres años allí, no lo estaban. Uno de ellos, además, parece corresponder a un niño, según informó una fuente de la investigación al rotativo neoyorquino.

Asesinos de prostitutas.

La zona de Long Island ya conoce el temor de saber que un asesino en serie anda suelto por la comunidad, como cuenta The New York Times. En 1993 la policía detuvo allí a Joel Rifkin, el autor confeso del asesinato de 17 prostitutas, y tres años depués un cartero de la zona también reconoció haber asesinado a otras cuatro meretrices.

Una de las víctimas encontradas en diciembre por perros de búsqueda fue identificada como Amanda Barthelemy, una prostituta que en julio de 2009 desapareció después de haber conocido a un cliente y haber ingresado 900 dólares en el banco. Su hermana, que denunció que Amanda estaba en paradero desconocido, recibió varias llamadas (nunca más largas de tres minutos, para evitar ser localizado por la policía) desde el móvil de la víctima, en las que un hombre "la denigraba por su forma de vida". Uno de esos contactos telefónicos dio la pista sobre el lugar donde comenzar a buscar, porque los investigadores pudieron saber que el móvil había sido encendido en Long Island.

La policía todavía no ha encontrado, sin embargo, a la chica de 24 años por la que se comenzó a rastrear la zona de Gilgo Beach, en Long Island. Shannan Gilbert, que también ejercía la prostitución en el estado vecino de New Jersey, fue vista por última vez con un cliente en un motel de la zona en mayo de 2010.


Fuente: elPaís.com

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